EDITORIAL

El cese de Abelardo muestra que en el Espanyol mandan los jugadores

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Abelardo (Vídeo RCDE)

Abelardo



Quique Sánchez Flores fue el primero. Pablo Machín el segundo. Y ahora Abelardo. El técnico que “raja” de los jugadores del Espanyol acaba fuera del banquillo a los pocos días. Mientras que las salidas de Rubí, motivos económicos y Gallego, inexperiencia, fueron por otros temas lo cierto es que esta es una regla que en el RCDE Stadium parece inalterable.


Ciertamente parece que en el Espanyol mandan los jugadores. No se puede entender de otra manera. Y evidentemente los resultados son los que son. Que Rufete coja los mandos del equipo un día antes de la visita de todo un Real Madrid muestra que solo una figura de la estructura del club puede hacerse cargo ahora de un equipo a la deriva.


El actual director deportivo es el cuarto inquilino en este curso. Abelardo ha conseguido sumar 14 puntos en trece jornadas. Si hubiera recibido al equipo a principios de curso es una dinámica que dejaría al Espanyol en LaLiga Santander


Pero cuando el asturiano llegó a Cornellà la cosa ya estaba a punto de explotar. Ni mucho menos es el responsable. La culpa recae sin duda en la actual propiedad del club. Chen prometió la Champions en cuatro años y los pericos están ya casi sentenciados para militar la próxima temporada en LaLiga SmartBank, salvo milagro.


El Espanyol es una SAD y los jugadores son sus empleados. Ni más ni menos. Si estos no obedecen la culpa es de los rectores del club. Y los socios y aficionados, los clientes, a quienes deben pedir explicaciones es a Chen y a los suyos.


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