​A Solari le ha matado su mejor virtud: el resultadismo

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Solari (Canal Real Madrid)

Solari, entrenador del Real Madrid. Fuente: RealMadrid TV3


Tras recibir el Real Madrid una goleada en el Camp Nou (5-1) Julen Lopetegui pasó a mejor vida. Santiago Solari fue puesto en el banquillo con aire de provisionalidad y desde muy pronto buscó con resultados quitarse esa guadaña de encima. Conseguir cuatro victorias seguidas (Melilla, Valladolid, Viktoria Plzen y Celta) llevaron a que quince días después los de Florentino Pérez le confirmaran en su puesto hasta nada menos que junio de 2021.


El entrenador blanco simplemente aplicó su sentido común. Con unos jugadores así en sus manos pocos inventos había que hacer para ganar. Así que cedió el balón al contrario, relegó al banquillo a todo lo que no le fuera práctico y evitó toda floritura. Así fue como quedaron fuera intocables como Marcelo o técnicos como Isco.


Tras 27 partidos lo ha matado lo que le llevó al éxito: su resultadismo. Y lo ha hecho en poco menos de una semana. Sus números han sido los siguientes: 32 partidos dirigidos con 22 victorias, dos empates y ocho derrotas. De ellos, 17 encuentros son de LaLiga, en los que ha sumado 37 de 51 puntos posibles. El Madrid bajo su batuta ha marcado 71 goles y ha recibido 37.


Dando una vistazo general ha tenido un éxito, el Mundial de Clubs, y varios fracasos parciales que le han ido condenando. Así el equipo ha estado hasta seis encuentros donde no ha conseguido hacer gol. Toda una losa. Pero no han sido las únicas, ya que ha recibido goleadas muy dolorosas: 3-0 ante el Eibar; 0-3 frente al CSKA Moscú; 0-3 en la Copa del Rey ante el Barcelona y la debacle de la Champions ante el Ajax (1-4).


El Bernabéu ha visto con Solari hasta seis derrotas de su equipo: 0-3 con el CSKA Moscú; 0-2, con la Real Sociedad; 1-2 con el Girona y los tres últimos resultados más transcendentes: las dos dolorosas derrotas con el Barcelona y el desastre en Champions frente al Ajax. Si bien hasta el primer duelo de Copa frente a los azulgranas nadie había discutido su puesto tras esta derrota se desencadenó la tormenta perfecta para que su cabeza en bandeja de plata fuera pedida por Florentino.


Poco le valió su práctico esquema ante los grandes. El empate a 1 en la ida en el Camp Nou le dio una errónea pista de que todo iba bien. Pero lo que sirve frente a Valladolid y otros no suele servir para equipos bregados en éxito como son FC Barcelona o Ajax. Lograr en estos tres envites un solo gol deja claro que el Real Madrid iba a caer tarde o temprano en cuanto se le presentaran más dificultades de la cuenta.


La fórmula de Solari ha resultado un fracaso y en tan solo cinco meses ha pasado a ser el decimotercer entrenador de la era Florentino Pérez. Es la viva imagen de que entrenando a un grande a nivel táctico dos más dos no son cuatro aunque tengas una plantilla de mucho valor y superior a la mayoría de rivales. El Real Madrid no es un club cualquiera.


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